¡CÓMO LE HUELE LA BOCA!

Una tarde de sábado estás sentado en tu sofá preferido, leyendo ese libro tan interesante o viendo esa peli para la que nunca tenías tiempo. Teddy, tu fiel mascota está a tu lado y tiene la cabeza apoyada en tu brazo. Momento ideal de relajación si no fuera por… ¿ese olor tan espantoso?

Te levantas, das una vuelta, no consigues detectarlo. Parece que ha pasado. Vuelves a sentarte. Teddy, que no deja de observarte, vuelve a acoplarse a tu lado y esta vez jadea un poco. ¡Otra vez ese dichoso olor!

De pronto sabes de dónde sale. Es Teddy! ¿Puede ser que de ese adorable peluche salga un olor tan desagradable? Piensas que se habrá revolcado en alguna porquería y lo bañas, pero el olor no desaparece. ¿Será posible? Pero si es la boca! ¿Qué es lo que hace que huela tan mal?

El mal olor de la boca se produce por las bacterias que aparecen como consecuencia de los restos de alimento que se acumulan y forman el sarro, dando lugar a una infección. Una vez formado, si no tomamos medidas, la placa bacteriana continúa acumulándose y produce inflamación y retracción de la encía. Es lo que denominamos una gingivitis y eso provoca dolor en nuestra mascota.

Sarro y gingivitis dental

Además el sarro no provoca solamente mal olor y molestia en la boca de nuestros compañeros, sino que puede llevar a otros problemas de salud. Las bacterias que forman parte de la placa bacteriana pueden producir la caída de los dientes, abscesos dolorosos, problemas oculares, e incluso cardiacos.

Es lógico, nosotros los humanos que, supuestamente nos cepillamos los dientes después de cada comida también acumulamos sarro y necesitamos limpiezas de boca periódicamente, ¿no? Lo ideal es tener que llegar a esto lo más tarde posible por lo que son importantísimas las medidas de prevención y una correcta higiene dental desde que son pequeños. Pero, ¿qué hacer cuando ya tenemos el problema encima?

La buena noticia es que podemos tratar el problema. Teddy necesita una limpieza de boca. La manera ideal de realizarla es con con un aparato de ultrasonidos igual que el utilizado por los dentistas con nosotros. Este aparato nos permite desprender la placa de sarro y eliminar las bacterias. Una vez finalizada, realizamos un pulido del diente para dejar su superficie lisa y dificultar así el nuevo acumulo de placa. Además deberemos examinar cada pieza dental y si es necesario extraer las que no puedan ser salvadas para evitar un problema de salud mayor. Cuanto menos se demore la limpieza una vez que existe sarro mayor probabilidad de que no se dañen las piezas

La única diferencia consiste en que en perros y gatos utilizaremos anestesia general. Es muy importante llegar bien a todas las partes de dientes y muelas y además evitar que el sarro desprendido pudiera ir a parar a los pulmones, por lo que la anestesia es imprescindible para que el procedimiento sea seguro y cómodo para nuestros malolientes amigos. En la clínica siempre realizamos un chequeo preanestésico para que dormirlos sea seguro y adaptamos la anestesia a la edad y condiciones de nuestro paciente. En realidad en lo que pasa la mañana podréis llevaros a vuestra mascota a casita despierta y con una sonrisa de lo más blanca (Y adiós al mal olor, claro).

Así queda la dentadura después de una limpieza de boca

A partir de aquí no olvidar la prevención. Cuanto más cuidemos la higiene dental de nuestra mascota más tiempo tardará en acumularse la placa bacteriana. Existen soluciones para cada animal. Sí, también nuestros amigos felinos necesitan cuidarse la boca. Y para cada propietario. Ya sabemos que no siempre es posible cepillarles los dientes después de cada comida, ¿verdad? Sólo tenéis que preguntarnos y os daremos las mejores opciones, algunas muy sencillas para que tener a Teddy tumbado a nuestro lado siga siendo un placer la tarde de un sábado.

images[4] (2)

 

 

 

 

 

Anuncios