EL GATO OBESO, UN PROBLEMA “GORDO”

gatogordo7Félix, precioso gato de 2 años viene a su revisión anual. Le toca vacunarse y como siempre aprovecharemos para hacer un chequeo completo.  Ya a simple vista notamos algo raro.

-¿No te parece que ha engordado mucho?

-Pues ahora que lo dices sí, pero es normal. Como lo esterilizasteis… ya se sabe, todos los gatos castrados están un poco gordos. Además ya no juega como antes, se pasa el día durmiendo y se activa cuando llegamos de trabajar, pero claro, estamos muy cansados para ponernos a jugar con él. Pero vamos, está estupendo, sanísimo.

-Y, ¿qué come?-

-Una comida seca para gato adulto. Se la ponemos en su cacharro y lo rellenamos cuando  se vacía. Además latas y  un poco de pavo. Es que no veas cómo maúlla si no le damos algo.

Cuantas conversaciones de este tipo tenemos cada día en la consulta. Y lo peor es que posiblemente tengamos la misma conversación el año que viene cuando Félix pese ya medio kilo más.

La mayoría de los gatos domésticos pasan largas horas solos, durmiendo, en un lugar en el que no van a encontrar ninguna presa a la que acechar y perseguir, ni ningún competidor del que esconderse. Si a esta vida sedentaria se añade un cuenco de comida disponible a voluntad, el resultado es un gato gordo.

Todos hemos oído hablar de los riesgos de la obesidad, pero en el caso de nuestro gato nunca lo llamamos así, decimos que está un poco gordito, hermosote y cosas así. Y eso es porque entonces tendríamos que admitir que estamos condenando a nuestro querido felino a una enfermedad segura con el tiempo.

Y sí, sin duda alguna un gato obeso está condenado a ser un gato enfermo en algún momento de su vida.

gatogordo4

Vamos a repasar qué consecuencias puede tener el exceso de peso en nuestros mininos:

  • Dolor en las articulaciones. Esto hará que todo empeore porque, si le duele se moverá menos y seguirá engordando.
  • Problemas hormonales como la diabetes.
  • Si por cualquier causa deja de comer, el metabolismo de los gatos reacciona de una forma peculiar ante el ayuno, y si no comen, o no comen lo suficiente, pueden sufrir lipidosis hepática un problema que hará que el gato se ponga amarillo
  • Dificultades para acicalarse, sobre todo en la zona del dorso, lo que conllevará problemas de piel.
  • Dificultad respiratoria y problemas cardiacos.

Llegados a este punto los dueños de Félix hacen la pregunta del millón. – ¿Qué podemos hacer si mi gato está gordo?

Lo primero, admitirlo. Si no nos convencemos de que el problema es de salud y no meramente estético no avanzaremos.  Siempre es mejor prevenir un problema pero si hemos llegado a este punto hay que ponerse manos a la obra. Esto es un plan que debe tener un objetivo final: el peso deseado.

Imprescindible: utilizar la dieta adecuada. Preguntad siempre al veterinario. Hay un montón de dietas disponibles y  habrá que elegirla en función de cada caso y calcular qué ración diaria necesita incluyendo alimento seco, latas y premios. Esto no se puede hacer ”a ojo”.

images86UPI2PR

Importante aumentar la actividad física. Buscad juguetes tipo caña de pescar, hacerle perseguir una bolita de papel plata, un puntero laser…todo vale si le hacemos moverse.

Hacer que se gane su comida. Si pasais mucho tiempo fuera, dejadla distribuída en distintos lugares de la casa, un poco escondida, que tenga que buscar. Esto le mantendrá activo. Cuidado, no es una tortura, a lo mejor al principio hay que ayudarle un poco. Si es muy pesado pidiendo mejor que pase algo de hambre cuando no estéis. Al llegar le poneis la mayor parte de su ración y así se quedará tranquilo.

Utilizad comederos que requieren intervención del gato, algunos son juguetes. Esto hará que coma más despacio y además requiere un gasto de energía por su parte que siempre ayudará a la pérdida de peso.

Y, sobre todo, tened paciencia. La lucha contra el sobrepeso es una carrera de fondo. Requiere tiempo y constancia, pero el resultado es ¡tan gratificante!  No lo olvidéis, estamos combatiendo una enfermedad. Cuando veáis que vuestro gato juega otra vez, se sube a donde ya no llegaba, en definitiva, vuelve a ser el de antes, todos los esfuerzos habrán merecido la pena.

 

 

 

 

 

Anuncios

¡CÓMO LE HUELE LA BOCA!

Una tarde de sábado estás sentado en tu sofá preferido, leyendo ese libro tan interesante o viendo esa peli para la que nunca tenías tiempo. Teddy, tu fiel mascota está a tu lado y tiene la cabeza apoyada en tu brazo. Momento ideal de relajación si no fuera por… ¿ese olor tan espantoso?

Te levantas, das una vuelta, no consigues detectarlo. Parece que ha pasado. Vuelves a sentarte. Teddy, que no deja de observarte, vuelve a acoplarse a tu lado y esta vez jadea un poco. ¡Otra vez ese dichoso olor!

De pronto sabes de dónde sale. Es Teddy! ¿Puede ser que de ese adorable peluche salga un olor tan desagradable? Piensas que se habrá revolcado en alguna porquería y lo bañas, pero el olor no desaparece. ¿Será posible? Pero si es la boca! ¿Qué es lo que hace que huela tan mal?

El mal olor de la boca se produce por las bacterias que aparecen como consecuencia de los restos de alimento que se acumulan y forman el sarro, dando lugar a una infección. Una vez formado, si no tomamos medidas, la placa bacteriana continúa acumulándose y produce inflamación y retracción de la encía. Es lo que denominamos una gingivitis y eso provoca dolor en nuestra mascota.

Sarro y gingivitis dental

Además el sarro no provoca solamente mal olor y molestia en la boca de nuestros compañeros, sino que puede llevar a otros problemas de salud. Las bacterias que forman parte de la placa bacteriana pueden producir la caída de los dientes, abscesos dolorosos, problemas oculares, e incluso cardiacos.

Es lógico, nosotros los humanos que, supuestamente nos cepillamos los dientes después de cada comida también acumulamos sarro y necesitamos limpiezas de boca periódicamente, ¿no? Lo ideal es tener que llegar a esto lo más tarde posible por lo que son importantísimas las medidas de prevención y una correcta higiene dental desde que son pequeños. Pero, ¿qué hacer cuando ya tenemos el problema encima?

La buena noticia es que podemos tratar el problema. Teddy necesita una limpieza de boca. La manera ideal de realizarla es con con un aparato de ultrasonidos igual que el utilizado por los dentistas con nosotros. Este aparato nos permite desprender la placa de sarro y eliminar las bacterias. Una vez finalizada, realizamos un pulido del diente para dejar su superficie lisa y dificultar así el nuevo acumulo de placa. Además deberemos examinar cada pieza dental y si es necesario extraer las que no puedan ser salvadas para evitar un problema de salud mayor. Cuanto menos se demore la limpieza una vez que existe sarro mayor probabilidad de que no se dañen las piezas

La única diferencia consiste en que en perros y gatos utilizaremos anestesia general. Es muy importante llegar bien a todas las partes de dientes y muelas y además evitar que el sarro desprendido pudiera ir a parar a los pulmones, por lo que la anestesia es imprescindible para que el procedimiento sea seguro y cómodo para nuestros malolientes amigos. En la clínica siempre realizamos un chequeo preanestésico para que dormirlos sea seguro y adaptamos la anestesia a la edad y condiciones de nuestro paciente. En realidad en lo que pasa la mañana podréis llevaros a vuestra mascota a casita despierta y con una sonrisa de lo más blanca (Y adiós al mal olor, claro).

Así queda la dentadura después de una limpieza de boca

A partir de aquí no olvidar la prevención. Cuanto más cuidemos la higiene dental de nuestra mascota más tiempo tardará en acumularse la placa bacteriana. Existen soluciones para cada animal. Sí, también nuestros amigos felinos necesitan cuidarse la boca. Y para cada propietario. Ya sabemos que no siempre es posible cepillarles los dientes después de cada comida, ¿verdad? Sólo tenéis que preguntarnos y os daremos las mejores opciones, algunas muy sencillas para que tener a Teddy tumbado a nuestro lado siga siendo un placer la tarde de un sábado.

images[4] (2)